¿Cómo tratar a tus pies si tienes juanetes?

¿Padeces de juanetes y no sabes si proceder de manera quirúrgica o convencional para atender a tus pies? Conoce las mejores opciones en cuestión de tratamientos de acuerdo con el Hospital ABC de México.

Cuida de tus pies con juanetes con calzado amplio | Crédito Pexels

Cuida de tus pies con juanetes con calzado amplio | Crédito Pexels

A muchas de nosotras nos pasa que después de caminar años con zapatos ajustados, tacones altos o pasar mucho tiempo paradas, los pies se nos fueron deformando considerablemente, haciendo que  cada vez sean más dolorosas nuestras andanzas. 

Pero no te preocupes, aún estás a tiempo de examinar tus dedos mediante una radiografía para que el médico valore qué se puede hacer ante tu caso. Recuerda que el tratamiento se ajustará a la gravedad del juanete y de cuánto dolor te causa.

¿Qué es un juanete?

Un juanete es una protuberancia ósea que se forma en la articulación en la base del dedo gordo del pie. Ocurre cuando algunos de los huesos de la parte frontal del pie se salen de su lugar. Esto hace que la punta del dedo gordo del pie apunte hacia los dedos más pequeños y obliga a que la articulación en la base del dedo gordo sobresalga. La piel sobre el juanete puede estar enrojecida y adolorida.

El uso de zapatos apretados y estrechos puede causar juanetes o empeorarlos. Los juanetes también se pueden desarrollar como resultado de la forma del pie, una deformidad del pie o una enfermedad, como la artritis.

¿Cuáles son los síntomas?

Los signos de un juanete incluyen los siguientes:

  • Un abultamiento en la parte exterior de la base del dedo gordo del pie
  • Hinchazón, enrojecimiento o dolor alrededor de la articulación del dedo gordo del pie
  • Callos o callosidades: a menudo se forman donde el primer y segundo dedo del pie se rozan entre sí
  • Dolor continuo o dolor que aparece y desaparece
  • Movimiento limitado del dedo gordo del pie

Factores que los generan

Tacones altos. El uso de tacones altos empuja a los dedos de los pies a la parte delantera de los zapatos, a menudo apiñándolos.

Zapatos que no te quedan bien. Las personas que usan zapatos demasiado apretados, demasiado estrechos o demasiado puntiagudos son más propensas a desarrollar juanetes.

Artritis reumatoide Tener esta afección inflamatoria puede aumentar la probabilidad de desarrollar juanetes.

Herencia. La tendencia a desarrollar juanetes puede ser el resultado de un problema hereditario de la estructura o anatomía del pie.

Tipos de tratamientos

Los tratamientos no quirúrgicos que pueden aliviar el dolor y la presión de un juanete incluyen los siguientes:

  • Zapatos Nuevos. Usa zapatos espaciosos y cómodos quep ermitan a todos los dedos moverse libremente
  • Amortiguación. El relleno o las almohadillas o plantillas con gel para hacer más amena la marcha ya que actúan como un amortiguador entre el pie y el zapato, y alivian el dolor.
  • Medicamentos. El acetaminofén (Tylenol, otros), ibuprofeno (Advil, Motrin IB, otros) o naproxeno sódico (Aleve) pueden ayudarle a controlar el dolor de un juanete. 
  • Aplicación de hielo. Aplicar hielo en el juanete después de haber estado de pie demasiado tiempo o si se inflama puede ayudar a aliviar el dolor y la inflamación. Si tienes problemas de sensibilidad o de circulación en los pies, consulta con tu médico.

Opciones quirúrgicas

Si el tratamiento no quirúrgico no alivia tus dolores, quizá podrías necesitar cirugía.  Los procedimientos quirúrgicos para los juanetes se pueden realizar como procedimientos únicos o en combinación. Podrían implicar lo siguiente:

  • Extirpar el tejido inflamado de alrededor de la articulación del dedo gordo del pie
  • Enderezar el dedo gordo del pie mediante la extirpación de parte del hueso
  • Realinear uno o más huesos en el antepié a una posición más normal para corregir el ángulo anómalo en la articulación del dedo gordo del pie
  • Unir los huesos de la articulación afectada de manera permanente

Es posible que puedas caminar con el pie justo después de un procedimiento de juanete. Sin embargo, la recuperación completa puede tomar de semanas a meses.

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