Agua fría y una toalla: el truco que te ayudará a controlar el friz en segundos

Cuando la cutícula del cabello está abierta, el pelo absorbe la humedad del ambiente como una esponja y pierde su forma

cabello rizado

El uso de tollas de microfibra o algodón ayudan a evitar el encrespamiento. Crédito: Shutterstock

El encrespamiento no es un castigo divino para los cabellos rizados, sólo que, cuando la humedad del ambiente entra en el cabello, la cutícula se hincha y se levanta, creando ese efecto «esponja» que todas conocemos y pocas podemos controlar.

Por ello existen algunos trucos efectivos para combatirlo que no cuestan cientos de dólares y son tan simples como usar agua fría, una camiseta de algodón y saber dónde y cuándo aplicar el aceite.

Qué es la cutícula y por qué se encrespa el cabello

La cutícula es la capa más externa del cabello y está formada por pequeñas escamas superpuestas que, cuando están bien alineadas, protegen el interior de la fibra capilar y reflejan la luz, haciendo que el pelo se vea brillante y suave. El problema aparece cuando esas escamas se levantan.

«Muchas veces el frizz aparece porque la cutícula del cabello está abierta», explica Sara Guinaldo, experta en cuidado capilar en una entrevista para CuerpoMente. Esa apertura permite que el pelo absorba la humedad del ambiente de forma desigual, se expanda y pierda la forma, dando lugar al encrespamiento.

¿Qué abre la cutícula? El calor del agua caliente, el cloro de la piscina, el agua dura, la fricción de las toallas de rizo y el abuso de herramientas térmicas.

El agua fría: ¿mito o ciencia?

El truco del último aclarado con agua fría no es un invento de TikTok, porque tiene base en la anatomía del cabello.

El dermatólogo Harikiran Chekuri, MBBS, MS, certificado y fundador de Redefine Clinic, en una entrevista para Shape, afirma que «enjuagar el cabello con agua fría puede beneficiar la salud y apariencia del cabello. El agua fría ayuda a cerrar las cutículas del cabello, atrapando la humedad y los nutrientes mientras mantiene fuera la suciedad y las bacterias. Esto da como resultado un cabello más suave, brillante y menos propenso a la rotura o al encrespamiento».

El mecanismo consiste en lavar con agua caliente o tibia para separar las células superpuestas de la cutícula, permitiendo que el champú penetre más profundamente y limpie a fondo. Luego, un aclarado con agua fría te ayudará a eliminar el exceso de producto sin despojar al cabello de todos los ingredientes hidratantes, y cerrar así las cutículas para que la luz se refleje mejor.

El error de la toalla de rizo

Las toallas de felpa tradicionales, por muy absorbentes que sean, tienen una textura áspera que maltrata la cutícula. Frotar el cabello con fuerza con una toalla cuando está mojado, el momento en que es más frágil y elástica, favorece la rotura y el encrespamiento.

«Lo peor que podemos hacer es salir de la ducha y frotar el cabello con fuerza con la toalla», dice Encarna Moreno, peluquera sevillana, en una entrevista para Telva. Su recomendación es secar el pelo presionando suavemente con una toalla de microfibra o una camiseta de algodón, ya que esta tela es mucho más suave que las toallas de rizo, reducen la fricción y no enganchan las escamas de la cutícula.

La técnica, conocida como hair plopping, consiste en envolver el cabello mojado en una camiseta de algodón o toalla de microfibra, permitiendo que los rizos se sequen en una posición compacta que define el rizo y evita el encrespamiento.

La última línea de defensa 

El aceite capilar es el paso que muchas saltan por miedo a que el cabello quede grasiento, pero, como aclara Guinald, «el problema no es el sérum, es no saber cómo usarlo».

El aceite actúa como una barrera lipídica sobre la cutícula que impide que la humedad del ambiente entre en la fibra de forma descontrolada. Guinaldo dice que el objetivo es evitar que «la cutícula esté abierta» para que el cabello no recoja la humedad del ambiente y se encrespe.

Los aceites que mejor penetran la fibra son el de coco y el de argán. Los de jojoba y ricino actúan más en la superficie creando un film protector. Así debes aplicarlo:

  1. Aplica sobre el cabello húmedo justo después del lavado, para «atrapar» la humedad dentro de la fibra.
  2. Distribuye de medios a puntas, evitando la raíz para no apelmazar.
  3. Usa muy poca cantidad: 2-3 gotas son suficientes.

Cómo calmar el friz de los rizos

Paso 1: lava con agua tibia, aclara con agua fría

Lava el cabello con agua tibia para abrir la cutícula y limpiar en profundidad. En el último enjuague, cambia a agua fría durante 30 segundos. El agua fría sella la cutícula y atrapa la hidratación.

Paso 2: sustituye la toalla por una camiseta de algodón

En lugar de frotar con una toalla de rizo, seca el cabello presionando suavemente con una camiseta de algodón limpia o una toalla de microfibra. Para potenciar el efecto, prueba la técnica del plopping envolviendo el cabello mojado en la camiseta y déjalo actuar al menos 30 minutos.

Paso 3: aplica aceite de medios a puntas, en húmedo

Con el cabello aún húmedo, aplica 2-3 gotas de aceite (argán, coco o jojoba) en las palmas, frota y distribuye de medios a puntas, evitando la raíz. El aceite crea una barrera que sella la hidratación y protege del encrespamiento.

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