Corta las puntas abiertas en casa y rejuvenece tu cabello: guía paso a paso
El recorte de puntas en casa es una solución práctica para mantener la salud del cabello entre visitas al salón
Mejora el cuidado de tu cabello al realizar un corte de puntas seguro Crédito: Nina Buday | Shutterstock
Las puntas abiertas son como esas pequeñas molestias que ignoras hasta que se convierten en un problema mayor. Un día miras tu cabello y notas que las puntas están deshilachadas, opacas y el peine ya no desliza con la misma facilidad.
La solución, aunque parezca obvia, suele postergarse por falta de tiempo o porque la idea de pasar por la peluquería para un recorte rápido no encaja en la agenda o con el presupuesto. Por eso, aprender a cortarse las puntas en casa puede ser un salvavidas.
Cortar las puntas en casa es una necesidad para mantener el cabello saludable. Según el blog de Primor, «las puntas abiertas no solo hacen que el pelo se vea más encrespado y sin vida, también impiden que el cabello crezca de forma saludable. Cuando no saneamos con frecuencia, las puntas dañadas se abren más arriba y terminan debilitando el largo completo».
Si no se cortan a tiempo, el daño puede extenderse y obligar a cortar más de lo que realmente se quería.
Lo que necesitas antes de empezar
Tener las herramientas adecuadas es el primer paso y quizás el más importante. Como señala Mejor con Salud, «el primer error que arruina el resultado es usar una tijera inadecuada. Las de cocina o de cortar papel no valen, ya que no tienen el filo suficiente y dañan la cutícula. Utiliza siempre una tijera de peluquería».
La lista de materiales es corta pero imprescindible:
- Tijeras de peluquería bien afiladas (nunca tijeras de uso general). Las tijeras sin filo pueden romper la fibra capilar y hacer más daño que bien.
- Peine de dientes finos para marcar las secciones con precisión.
- Pinzas de peluquería para sujetar las secciones que no estás cortando.
- Toalla para absorber el exceso de humedad.
- Espejo (preferiblemente uno de cuerpo entero y otro de mano para revisar la parte trasera).
Paso a paso para un recorte de puntas seguro
1. Lava y seca tu cabello
El debate sobre si cortar el cabello mojado o seco tiene dos posturas. Si optas por el corte en húmedo, debes dejarlo ligeramente mojado pero no empapado. La ventaja del cabello mojado es que es más fácil de manejar y permite un corte más preciso. Sin embargo, como advierte el blog Peluquería Chocolat, «el cabello mojado se encoge al secarse. Esto significa que el corte podría quedar un poco más corto de lo esperado una vez que el cabello esté completamente seco».
Para cabellos rizados u ondulados, la recomendación es cortar en seco, con los rizos formados y definidos, para ver el resultado real sin sorpresas.
2. Desenreda y divide en secciones
Una vez que tu cabello está limpio y en el estado adecuado (húmedo o seco), desenrédalo completamente. Usa un peine de dientes finos o un cepillo adecuado para tu tipo de cabello y péinalo desde las puntas hacia la raíz para evitar tirones o quiebres.
Luego, divide el cabello en cuatro secciones: dos delanteras (a los lados del rostro) y dos traseras (en la nuca). Sujeta cada sección con pinzas. Esta división te permite trabajar de forma ordenada y asegurar que no queden mechones sin cortar.
3. Marca la longitud antes de cortar
Antes de acercar las tijeras, decide cuánto quieres cortar. Para un saneamiento ligero, basta con eliminar entre 1 y 2 centímetros. Como recomienda Primor, «si ves transparencias o puntas abiertas, corta solo lo necesario: entre medio y dos centímetros».
Una técnica sencilla para no pasarse es tomar un mechón fino, bajar los dedos hasta la punta y marcar el punto exacto donde harás el corte.
4. Corta con paciencia y sin prisas
Trabaja mechón por mechón, manteniendo las tijeras en posición recta o ligeramente inclinada para un acabado más natural. Es importante ser cuidadoso y no cortar de más.
Para cabellos rizados o afro, la técnica recomendada por el blog de Sofia Black es hacer twists o trenzas de dos cabos en cada sección. «Una vez hechos los twists, comienza a cortar. Asegúrate de usar una tijera profesional. Corta las puntas, más o menos 1 centímetro. A ojo, sería como medio dedo», explica.
Esta técnica permite que el rizo conserve su forma natural y el error se disimule si el corte no queda perfectamente recto.
5. Revisa y ajusta
Una vez que hayas cortado todas las secciones, suelta el cabello y revísalo frente al espejo. Si encuentras alguna irregularidad, puedes repasar mechón por mechón para igualar. La clave es la paciencia.
Cada cuánto se debe cortar las puntas
La frecuencia recomendada varía según el tipo de cabello y el desgaste al que esté expuesto. Como norma general, Primor sugiere que «cada 2 o 3 meses es lo ideal. Si estás dejando crecer tu pelo, puedes alargarlo hasta los 4 meses, siempre y cuando mantengas una rutina de hidratación intensiva».
Por su parte, Sofia Black ofrece una perspectiva más flexible: «Se suele decir como regla general que se deben cortar las puntas cada 2 o 3 meses. Pero yo soy más de la opinión de que se deben cortar cuando tu creas que lo necesitas. Si tus puntas están en buen estado, no hay motivo para cortar».
Observa tu cabello, si las puntas están deshilachadas, el peine no desliza con facilidad o el cabello ha perdido forma, es hora de un recorte.
Cuida tus puntas entre cortes
El recorte es solo una parte del cuidado. Como señala Primor, «no basta con cortarlas. Para que las puntas se mantengan sanas, es fundamental mantener una rutina de hidratación y protegerlas del calor excesivo».
Un aceite o sérum en las puntas después del lavado ayuda a mantenerlas hidratadas y brillantes.
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