Cómo guardar tus bolsos de cuero en casa para que no pierdan su forma
Un bolso de gama alta se deforma o se enmohece más por cómo se guarda que por cómo se usa, y corregirlo cuesta muy poco
Guardar bien un bolso de cuero no exige gastar, sino dedicarle diez minutos antes de cerrar el clóset. Crédito: Shutterstock
Un bolso de cuero es capaz de resistir años de uso diario y, aun así, estropearse en pocas semanas dentro del clóset. El calor, la humedad, el sol y una mala postura afectan la forma, el color y el acabado del cuero más de lo que parece, según advierte la marca española The Code en su guía de almacenamiento.
Limpiar y acondicionar antes de guardar
Todo empieza antes de la funda. La marca Initibag asegura que limpiar siempre el bolso antes de almacenarlo evita manchas y daños, y advierte que guardarlo con un poco de humedad ya puede causar problemas serios. Si la temporada de uso termina, conviene además acondicionar el cuero. Según el sitio Diamonds by Daisy, el acondicionamiento se hace cada tres a seis meses, y antes de aplicar un producto nuevo hay que probarlo en una zona discreta, porque una piel lisa y un nobuk se cuidan de forma muy distinta.
Relleno interior para sostener la estructura
El relleno es lo que evita que el bolso se deforme y que queden en él marcas que difícilmente desaparecen. El material más recomendado es el papel de seda sin ácido, según coinciden Initibag y Diamonds by Daisy. Mientras, la tienda Ferpiel lo llama papel de cebolla. Lo que sí debe evitarse es el papel de periódico o de revista, porque su tinta puede pasar al interior y manchar.
Hay un límite a considerar en esta paso, y consiste en que rellenar de más estira el cuero y termina deformándolo, por lo que se sugiere meter las correas largas dentro del bolso para que no se estiren por el peso.
Fundas de algodón: transpirables y sin riesgo de teñir
La funda protege del polvo y de la luz, pero el material importa. Ownever pide usar tela transpirable, como una bolsa antipolvo o una funda de algodón blanco, para que la tela no destiña, y evitar el plástico, que atrapa humedad y puede dañar el cuero con el tiempo.
Para las piezas de lujo, la mejor opción es la funda original de la marca, y si no se conserva, una funda de almohada de algodón limpia cumple la misma función.
La posición también cuenta
Un bolso bien guardado descansa de pie, con espacio a su alrededor, así que procura no colgarlo de las asas durante periodos largos, porque se deforma el cuero y se estiran los remaches. Ownever propone separadores o compartimentos individuales para que no se amontonen, no poner nada encima que los presione y rotar el uso entre varios bolsos evita que uno solo cargue con todo el desgaste.
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