Piel con rosácea: las mejores recomendaciones para cuidarla en el verano
La rosácea es una de las enfermedades más delicadas que puede presentarse en la piel, por lo que debe tener un cuidado especial para reducir sus síntomas
La piel rosácea debe cuidarse con consejos adecuados para evitar el enrojecimiento por el calor del verano. Crédito: sruilk | Shutterstock
En diferentes oportunidades, te hemos hablado sobre los efectos negativos que pueden tener el sol sobre nuestra piel, debido a que sus rayos UVA y UVB tienden a promover la aparición de antioxidantes, así como perjudicar la función reparadora de la dermis. De hecho, con la llegada del verano, las temperaturas tienden a ocasionar que los rayos sean cada vez más intensos, al mismo tiempo que favorecen la producción de sebo y sudor en el rostro. Por estos motivos, la época del verano representa un lapso de mucho cuidado para las personas que tienen piel rosácea, debido a que puede desencadenar los brotes de este tipo de afección. Por ello, en esta oportunidad nos encargaremos de compartir cuáles son las mejores recomendaciones que deben aplicarse en este tipo de pieles durante el verano.
El portal de salud de la Organización Mayo Clinic explica que la piel rosácea «es una afección común de la piel que causa rubor o enrojecimiento y vasos sanguíneos visibles en la cara. Además, puede producir pequeños bultos llenos de pus. Estos signos y síntomas pueden aparecer durante semanas o meses y luego desaparecer por un tiempo». Este tipo de enfermedad de la piel no posee cura, aunque si se han desarrollado tratamientos que reducen sus síntomas y controlan sus signos.

¿Cómo cuidar la piel con rosácea en el verano?
1.- Evita la exposición solar y aplica protectores
Una de las primeras acciones que debe tomarse en cuenta para cuidar la piel con rosácea es prevenir el contacto directo con el sol, debido a que las altas temperaturas de los rayos pueden favorecer la vasodilatación de los capilares y por consecuencia, aumentar el enrojecimiento y la sensación de ardor. Por este motivo, uno de los principales cuidados que debes usar en el verano es un protector solar de alto SPF, que no solo bloquee los daños ocasionados por los rayos UVA y UVB, sino que también ayude a prevenir el enrojecimiento, el ardor, las manchas y los brotes que causan picor.
2.- Ten precaución con las piscinas y playas
Las piscinas y las playas no solo son uno de los lugares más expuestos a los rayos solares, sino que en ellas también suelen encontrarse una serie de componentes que pueden resultar perjudiciales para el cuidado de la piel rosácea. En el caso de las piscinas, el cloro en ellas puede causar sensibilidad en la piel y promover el enrojecimiento, ardor y picor. Por otro lado, la sal que posee el agua de las playas, también favorece la irritación del rostro, así como algunos de los síntomas que mencionamos anteriormente. Por ello, te recomendamos evitar mojar tu rostro en este tipo de lugares.

3.- Utiliza productos hidratantes
Para revertir el daño negativo que pueden ocasionar las altas temperaturas, resulta de suma importancia incluir productos hidratantes en tus rutinas diarias y utilizarlas de forma constante a lo largo del día. De hecho, la retención de humedad ayuda a cuidar este tipo de afecciones y prevenir la debilidad, resequedad e irritación de diversas zonas. De hecho, se aconseja promover la hidratación tanto de forma externa, a través de cremas o sérums hidratantes, como interna al tomar agua y consumir frutas ricas en este líquido vital para el organismo.
Además de seguir estos consejos básicos pero muy importantes para el verano, también es importante que las personas con piel rosácea le den la debida importancia a evitar el estrés, no realizar hábitos perjudiciales como el consumo excesivo de alcohol y tabaco, así como consumir alimentos muy calientes, picantes, ácidos o con muchas especias. Por el lado contrario, la mejor forma de evitar los síntomas de la rosácea consiste en llevar hábitos saludables y utilizar los productos adecuados.
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