Cómo aplicar el corrector de ojeras para lograr un efecto lifting

El truco está en concentrar el producto en puntos estratégicos y difuminarlo hacia arriba para iluminar la mirada sin dejar una capa pesada bajo los ojos

Maquillaje

Conseguir una mirada visualmente más elevada no depende de aplicar grandes cantidades de corrector, sino de saber dónde colocarlo y cómo integrarlo con la piel.  Crédito: Lyubov Levitskaya | Shutterstock

El corrector de ojeras suele aplicarse debajo de los ojos para disimular las zonas oscuras, pero cubrir toda esa área no siempre es la mejor opción. Cuando se utiliza demasiado producto, el acabado puede verse recargado y las líneas de expresión pueden hacerse más evidentes.

Una alternativa es modificar la forma de aplicación. En lugar de dibujar un triángulo amplio bajo el ojo, se trabaja con pequeñas cantidades en puntos específicos y se difumina el producto en dirección ascendente. Esta técnica busca crear una ilusión óptica de una mirada más elevada y descansada, sin cambiar físicamente la piel.

La publicación Real Simple, en su guía sobre dónde aplicar el corrector para conseguir un aspecto más fresco, recomienda concentrarlo en las zonas que necesitan cobertura y difuminarlo hacia arriba.

Paso a paso para aplicar el corrector con efecto lifting

1. Prepara el contorno de ojos

Aplica tu hidratante habitual para el contorno de ojos y deja que se absorba antes de comenzar. Una piel bien preparada puede facilitar que el corrector se distribuya de manera uniforme. Si utilizas protector solar durante el día, deja que se asiente antes de maquillarte.

2. Coloca un punto pequeño junto al lagrimal

Deposita una cantidad reducida de corrector en la zona interna de la ojera, cerca del puente de la nariz. Este punto permite iluminar una de las áreas donde suele concentrarse la oscuridad.

No es necesario cubrir toda la parte inferior del ojo desde el primer momento. Comienza con poco producto y evalúa cuánta cobertura necesitas.

3. Traza una línea fina desde la esquina exterior

Aplica una pequeña línea diagonal en el extremo exterior del ojo, orientada hacia la sien. La dirección debe ser ligeramente ascendente, siguiendo la forma natural de tu mirada.

El objetivo no es dibujar una línea gruesa ni extender el corrector hasta la ceja, sino crear un punto de luz que pueda integrarse con el resto del maquillaje. La guía de Charlotte Tilbury sobre la aplicación del corrector con efecto lifting también propone trabajar el extremo exterior en dirección ascendente y hacia fuera.

4. Difumina hacia arriba y hacia fuera

Con una brocha pequeña, una esponja ligeramente húmeda o la yema del dedo, distribuye el producto mediante toques suaves. En el lagrimal, difumina sin arrastrar demasiado hacia abajo; en la esquina exterior, dirige el movimiento hacia la sien.

Evita unir ambos puntos con una franja gruesa de corrector. Mantener la cobertura localizada ayuda a conservar un acabado más ligero y natural.

5. Comprueba el resultado antes de añadir más producto

Observa la mirada con luz natural y revisa si todavía quedan zonas oscuras que necesiten cobertura. Si es así, añade una cantidad mínima únicamente donde haga falta.

Si el corrector tiende a acumularse en las líneas de expresión, retira el exceso con una esponja limpia antes de sellar. El polvo, si lo necesitas, debe aplicarse en poca cantidad para evitar que la zona quede demasiado seca o acartonada.

¿Qué corrector conviene utilizar?

Para esta técnica, suele funcionar un corrector de textura ligera o flexible que se funda con la piel sin dejar una capa gruesa. El tono debe elegirse según el resultado deseado: uno cercano al color natural de la piel permite corregir sin crear contrastes marcados, mientras que uno ligeramente más claro puede aportar luminosidad si se utiliza con moderación.

Si las ojeras tienen un matiz azulado o violeta, un corrector de color melocotón ayuda a neutralizarlo antes de aplicar el corrector del tono de la piel. La intensidad del tono corrector debe adaptarse al color de la ojera. Usar uno demasiado anaranjado puede dejar una marca visible.

La elección también depende de la textura de la piel, la cobertura necesaria y la fórmula del producto. No existe un único corrector que funcione igual para todas las personas.

¿El efecto lifting funciona en todas las ojeras?

El resultado es principalmente visual y depende de las características del contorno de ojos. La técnica puede ayudar a iluminar la zona y dirigir la atención hacia el extremo exterior de la mirada, pero no elimina las bolsas, no corrige la flacidez ni borra las líneas de expresión.

También conviene distinguir entre los distintos tipos de ojeras. Cuando predomina la pigmentación, puede ser necesaria una cobertura adicional; cuando la oscuridad se debe a una sombra producida por la anatomía del rostro, el maquillaje puede suavizar su apariencia, pero no hacerla desaparecer por completo.

Por eso, la cantidad de producto y su colocación deben ajustarse a cada caso. El objetivo no es ocultar todo el contorno de ojos, sino corregir las zonas que lo necesitan sin perder la textura natural de la piel.

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