Cuidado y maquillaje: cómo conseguir un glow perfecto sin grasa

¿Piel grasa y sueñas con un acabado glow? Descubre los trucos de dermatólogos y maquilladores para lograr luminosidad sin brillos excesivos

La piel grasa suele tener un aspecto brillante.

La piel grasa suele tener un aspecto brillante, pero no se trata de un brillo saludable. Crédito: Pavlova Yuliia\ | Shutterstock

Las mujeres que tienen la piel grasa luchan con un dilema al querer tener una piel hidratada y glowy, pero sin que la grasa interfiera en el proceso obteniendo como resultado no el glow que buscabas, sino un brillo excesivo que parece grasa, no luminosidad.

La dermatóloga Dra. Aniya Nandy, maquilladora de Los Ángeles y nominada a los Canadian Arts & Fashion Awards, en una entrevista para The Kit explica que «una versión del look glowy puede ser para todos. Es fácilmente alcanzable y te hace sentir saludable y verte saludable».

Asimismo, añade que si tienes piel grasa, «vas a poner el look glazed en áreas específicas, no en todo el rostro».

La diferencia entre un glow saludable y un aspecto grasiento no está en la cantidad de producto, sino en la estrategia y esa empieza mucho antes de que el maquillaje toque tu piel.

El glow comienza en el skincare

El brillo natural que buscas no puede venir del exceso de sebo. Tiene que venir de una piel saludable. Por eso, el primer paso para lograr un glow sin brillos excesivos es preparar la piel desde la rutina de cuidado facial.

El dermatólogo Dr. Vincent Richer, de Pacific Derm en Vancouver, recomienda a sus pacientes con piel grasa prestar especial atención a dos ingredientes en su rutina diaria: el ácido salicílico y el retinol.

En declaraciones a The Kit, Richer los define como «mis ingredientes héroes cuando se trata de controlar la piel grasa. Básicamente funcionan fomentando una biología cutánea saludable, evitando la acumulación de células cutáneas dentro de los poros y favoreciendo la estructura natural de la epidermis».

Para el ácido salicílico, sugiere un limpiador que se deje actuar uno o dos minutos antes de aclarar para que acceda a los poros.

Según una guía de TV Azteca, el secreto para conseguir el efecto glow sin brillos excesivos está en priorizar la hidratación profunda y gestionar la luz de forma estratégica, evitando productos que añadan más grasa y enfocándose en el efecto de «humedad saludable». Los pasos para preparar la piel:

  • Limpieza suave pero efectiva: empieza con un limpiador que elimine el exceso de sebo sin resecar. Los geles con ácido salicílico son aliados efectivos.
  • Hidratación en capas ligeras: aplica una crema tipo gel para evitar texturas pesadas.
  • Vitamina C por las mañanas: aumenta la luminosidad de la piel.

La piel grasa también necesita hidratación. De hecho, la piel deshidratada puede compensar produciendo aún más sebo. Los ingredientes como el ácido hialurónico en sueros o fórmulas en gel proporcionan hidratación profunda sin sensación pesada ni grasosa.

La niacinamida (vitamina B3) es otro ingrediente clave: regula la producción de sebo, minimiza la apariencia de los poros y unifica el tono de la piel.

Los ingredientes que marcan la diferencia

  • Niacinamida: regula la producción de sebo, minimiza la apariencia de los poros y previene la congestión que puede afectar la claridad de la piel. Unifica el tono y permite que la luz se refleje de manera más uniforme.
  • Ácido hialurónico: retiene hasta 1.000 veces su peso en agua y proporciona hidratación profunda sin sensación pesada o grasosa.
  • Vitamina C: antioxidante que unifica el tono de la piel, reduce manchas oscuras y potencia la luminosidad general.

Controlar el brillo sin apagar la luz

Una vez que la piel está preparada, el maquillaje es el siguiente paso. La maquilladora Mayra Medina, en una entrevista para Telva, lo explica: «Una piel grasa necesitará fórmulas más ligeras y control de brillos». Y recomienda «utilizar prebases específicas para controlar el sebo. Así conseguimos un acabado luminoso, pero sin brillos indeseados».

El truco para lograr el glow sin grasa es aplicar una crema iluminadora o un primer luminoso solo en las zonas altas, como los pómulos, las sienes y el arco de Cupido. La base debe ser de cobertura ligera a media, o incluso una base mate, para que el glow no provenga de la grasa sino de los productos de preparación.

La técnica de aplicación también importa, ya que los productos deben aplicarse a toques o con una esponja húmeda, evitando arrastrarlos por el rostro. Al final, sella con un polvo traslúcido solo en las zonas necesarias: la zona T (frente, nariz y barbilla) y debajo de los pómulos, para mantener una apariencia jugosa y natural en el resto de la cara.

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